Cuidado a domicilio
Tu animal se queda donde vive, con sus olores, su sofá y sus horarios, y alguien de confianza va a verle tantas veces al día como haga falta.
14 € – 26 €
por visita
Precio orientativo
Cómo funciona de verdad
Hay animales para los que salir de casa es el problema, no la solución. Gatos territoriales que se esconden dos días en un piso desconocido. Perros mayores con una rutina de medicación milimetrada. Animales convalecientes a los que un cambio de entorno les cuesta más de lo que les aporta. Para todos ellos, mover al animal es empeorar la situación, y lo que tiene sentido es mover a la persona.
El cuidado a domicilio consiste exactamente en eso: alguien va a tu casa, hace lo que tú harías y se marcha. Cuántas veces al día depende del animal. Un gato adulto sano suele estar bien con una visita diaria; un perro necesita como mínimo dos, y con frecuencia tres. Un animal con medicación cada ocho horas marca su propio calendario y no hay margen para improvisar.
Lo que cambia frente al paseo suelto es la profundidad. Aquí el cuidador no solo saca al animal: le pone la comida en su cuenco de siempre, cambia el agua, limpia lo que haya que limpiar, revisa que no haya vómitos ni diarreas, le da su pastilla si toca y se queda un rato. Ese rato importa más de lo que parece. Un animal que pasa veinticuatro horas sin ver a nadie no está solo un rato: está solo.
También hay una parte de casa. Muchos cuidadores recogen el correo, bajan alguna persiana, riegan si se lo pides y dejan la cocina como estaba. No es el servicio contratado, es sentido común: si alguien entra en tu casa dos veces al día durante una semana, que la casa parezca habitada es un efecto secundario útil.
La confianza aquí es más alta que en cualquier otro servicio, porque el acceso es mayor y el tiempo también. Por eso la presentación previa no es opcional en la práctica: quieres ver a esa persona con tu animal, enseñarle dónde está todo y contarle las cosas que no caben en un formulario, como que el gato solo bebe del grifo o que el perro se pone nervioso con la aspiradora.
Lo que entra en el servicio
- 01Visitas a domicilio
- Una, dos o tres al día según el animal. El gato suele estar bien con una; un perro necesita al menos dos, y la medicación puede imponer su propio horario.
- 02Comida, agua y limpieza
- Cuenco de siempre, agua renovada, arenero o zona de baño limpios y una revisión rápida de que no haya vómitos ni nada raro.
- 03Medicación pautada
- Pastillas, gotas o inyectables si lo has dejado indicado por escrito, con confirmación de cada toma en el parte del día.
- 04Rato de compañía
- Juego, cepillado o simplemente estar ahí. Un animal que pasa un día entero sin ver a nadie no está un rato solo, está solo.
- 05Pequeñas tareas de casa
- Recoger el correo, subir una persiana o regar si lo pides. Que la casa parezca habitada mientras no estás es un efecto secundario útil.
De la búsqueda a la reserva
1.Cuenta cómo es un día normal
Horarios de comida, medicación, manías, dónde está el transportín y a qué veterinario acudir si pasara algo.
2.Enseñad la casa juntos
En la presentación repasáis dónde está cada cosa y qué hay que evitar, con el animal delante para que os vea juntos.
3.Recibes parte de cada visita
Al terminar cada visita te llega un resumen con lo que ha comido, si ha tomado la medicación y una foto.
Cuánto cuesta
Cada cuidador fija su propia tarifa. Esta horquilla es el rango habitual del mercado y sirve para hacerte una idea, no es un precio que impongamos.
La tarifa depende del número de visitas al día, de cuántos animales hay en casa, de la duración de cada visita y de si hay medicación o curas que exijan tiempo y pulso. Una estancia larga suele salir mejor por día que dos noches sueltas.
Los precios los fija cada cuidador. Estos rangos son orientativos y sirven para hacerte una idea.
Cuándo tiene sentido
Gatos
Son territoriales y un cambio de casa les estresa más que la ausencia. Casi siempre están mejor en su propio piso con visitas diarias.
Animales mayores o convalecientes
Cuando hay pauta de medicación, movilidad reducida o postoperatorio, el entorno conocido y el horario estable pesan más que la compañía continua.
Viajes de trabajo cortos
Dos o tres días fuera no justifican mover al animal a otra casa, y con dos visitas diarias la rutina apenas se altera.
Convivencias múltiples
Con tres gatos, o un perro y dos gatos, trasladarlos a todos es inviable. A domicilio, el número de animales complica mucho menos.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas visitas necesita mi animal al día?
¿Puede darle la medicación?
¿Qué pasa si mi animal se pone enfermo?
¿Es mejor esto o llevarlo a casa del cuidador?
¿Y las llaves?
¿Puede quedarse a dormir?
Ciudades con más movimiento
Estas son las ciudades más grandes en las que operamos. Cada una tiene su propia página con parques, normativa y horarios.
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